"No necesito hablar
ni mentir privilegios;
bien me conocen quienes
aquí me rodean,
bien saben mis congojas y mis flaquezas.
Eso es alcanzar
lo más alto,
lo que tal vez nos dará el cielo:
No admiraciones ni
victorias
sino sencillamente ser admitidos
como parte de una realidad
innegable,
como las piedras y los árboles.
(De "Llaneza", Jorge luis Borges)

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sábado, 11 de septiembre de 2010

Las enseñanzas de 1984




George Orwell es de esos escritores que cuando uno los lee se quedan en la mente durante toda la vida. Periodista, inglés, de izquierda, que anduvo del lado republicano durante la guerra civil española se volvió virulentamente antiruso y eso lo arrastró, naturalmente, a las filas del liberalismo que es donde abrevan las almas enamoradas de la búsqueda de la verdad y de las causas perdidas.

En 1943 escribió "Animal Farm", conocida en Argentina como "Rebelión en la Granja", un libro que fabula la experiencia soviética, escrito en plena segunda guerra mundial. Fue obviamente rechazado por cuatro editores hasta que, en 1945 cuando los tiempos cambiaron pudo ser publicado.

En 1971 fue descubierto el manuscrito del prólogo titulado "La libertad de prensa". En él se puede sentir la amargura de quien tenía cosas valientes para decir y debió enfrentar, para ello, a la sociedad.

Ese prólogo tiene, a mi entender, la mejor defensa a la libertad de prensa jamás escrita. Déjenme abusar de ustedes citando dos párrafos:

"Pero la "libertad", como dice Rosa Luxemburgo, es Libertad para los demás". Idéntico principio tienen las palabras de Voltaire: "Detesto lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo". Si la libertad intelectual ha sido -sin duda alguna- uno de los principios básicos de la civilización occidental, o no significa nada o significa que cada uno debe tener pleno derecho a decir y a imprimir lo que uno cree que es la verdad, siempre que ello no impida que el resto de la comunidad tenga la posibilidad de expresarse por los mismos inequívocos caminos".

Luego cierra:

"Si la libertad significa algo, es el derecho a decirles a los demás lo que no quieren oír".

La potencia y lucidez de su "Animal Farm" se vuelve sombría y gris en "1984". Escrita a comienzos de la guerra fría, en 1948, formó parte de una serie de publicaciones de la época en donde la literatura ensayó distintas visiones del futuro.

Las más perdurables fueron "El mundo feliz" de Aldous Huxley y esta novela que retrata con la sordidez de quien ha vivido la privación en carne propia un futuro de estancamiento y pobreza planificados.

Recuerdo que al terminar el libro anduve como drogado por unos días sin saber que cosa era la realidad. El final es terrible. No sólo por la crudeza de las torturas sino por el debate sobre la verdad y por el objetivo final del estado totalitario. Ellos no quieren que obedezcas ellos quieren que los ames.

El libro está escrito por un profundo conocedor de las prácticas totalitarias. Prácticas que pueden verse registradas tanto en la Italia fascista como en la Alemania nazi, en la Rusia soviética o en la Cuba castrista. Pero lo más impactante y que tiene mucha vigencia bajo el régimen kirchnerista, es la vocación del totalitario de construir la verdad.

No estoy diciendo que el sistema que actualmente rige en la Argentina sea totalitario. No lo es. De hecho, todavía hay una democracia que se debe sostener. Lo que afirmo es la vocación totalitaria del kirchnerismo en el sentido de construir la historia, no con un criterio de verdad, sino con un sentido de poder.

Entiéndase bien, a la gente se la conoce por sus enemigos, y los enemigos del kirchnerismo no son ni el fascismo ni la derecha. Es peligrosamente llamativo que todo el espectro autoritario se haya unido en torno al modelo K. No hablemos de Pichetto, Juanjo Álvarez, Hadad, Moyano, Guillermo Moreno o D'Elía junto a Hebe de Bonafini, Nilda Garré, Verbinsky y Hector Timermann. Aldo Rico y su amigo Kunkel son tal vez, el cuadro más representativo que explica lo que sella esta sociedad.

También es llamativa la argumentación desplegada por la izquierda defensora del kirchnerismo. Leyendo a los bloggeros K uno podría pensar que se han formado en Maquiavelo, en Mosca y en Burnham y no en Gramsci y en Oskar Lange. Existe un nuevo cinismo realista en su discurso que es netamente "de derecha".

Todo esto me hace volver a Orwell y a la actualidad de alguna de sus enseñanzas. El kirchnerismo es un espacio con un denominador común: la verdad debe ser un instrumento de poder controlado por el estado. Esto es lo peligroso de su pensamiento y por ello no dudan en modificar todo cuanto esté a su alcance para que la historia sea una prostituta dócil a sus intereses.

El Indec, los 70´, los 80' y los 90' no son estadísticas a interpretar o registros históricos donde iniciar un arduo trabajo para entender la realidad. Son herramientas de justificación de las acciones presentes para denostar, criminalizar, perseguir y humillar a quienes se oponen a sus intereses.

La manipulación de la verdad la transforma en algo plástico a los objetivos del poder. Si Néstor compró dos millones de dólares es algo tan superfluo como ir al baño, pero un ciudadano común debe informar por cada dolar que adquiere como si esto pudiera ser un delito de lesa humanidad. Hegelianismo puro, todo puede ser verdad y mentira al mismo tiempo.


"LA GUERRA ES PAZ
LA LIBERTAD ES ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES FUERZA"

"De su bolsillo extrajo una moneda de veinticinco céntimos. También grabada sobre ella, en caracteres pequeñitos, podía leerse los citados lemas, mientras en el reverso aparecía la efigie del Gran Hermano, cuyos ojos vigilaban avizores e incansables desde el metal de las monedas. Estaban en todas partes esos ojos: en monedas, sellos de correos, sobre la tapa de los libros, en los estandartes y cartelones y hasta en los atados de cigarrillos. Siempre los ojos en acecho y la voz premonitoria. Despierto o dormido, en el trabajo, durante las horas de reposo, en casa y en la calle, en el baño o echado en la cama, no había forma de esquivar su sempiterna vigilancia. No se era dueño de nada, salvo de algunos pocos centímetros cúbicos de materia gris en el cráneo"
Sé que todavía estamos lejos de esa trágica realidad orwelliana. Pero relajarnos frente a esta idea no nos aleja del hecho de que éste sea el sueño de quienes hoy están en el poder.

La libertad no es un regalo del cielo para que disfrutemos de sus placeres, es una tarea diaria, es hacer preguntas incómodas, es poner en riesgo algo de nuestro confort para no perder lo más importante de todo, la responsabilidad sobre nuestra vida.

domingo, 13 de junio de 2010

El rol de la política pública en la gestión de la innovación

“Toda organización tendrá que aprender a innovar, y la innovación puede organizarse como un proceso sistemático y debería organizarse como tal”. Peter Drucker

Ya no sólo las empresas, cada comunidad debe entender el futuro como un continuo de competencia-cooperación donde quien no adquiera un rol productivo en el proceso innovador va a quedar desfasado.

El Estado como operador no está en condiciones, por su naturaleza burocrática, en convertirse en un gestor de innovación. Eso debe dejarse al emprendedor, al individuo con el conocimiento, la motivación y la épica para explorar nuevos escenarios.

Finalmente, el juicio del éxito o el fracaso de una gestión de innovación, de un emprendimiento innovativo debe dejarse a la sociedad. Es el cliente quien dará su juicio sobre la utilidad de un nuevo proceso, producto o servicio. Ese tampoco debe ser un lugar para el Estado.

Pero el Estado tiene un rol fundamental en los procesos innovativos que construyen las nuevas sociedades. El Estado no desaparece en una sociedad dinámica que prueba y se equivoca, que premia el acierto y olvida tristemente el fracaso. El Estado tiene el lugar de la regulación, de la política pública.

Y la política pública son las reglas del juego y el dónde se vigila que las mismas se cumplan.
La responsabilidad y la rendición por lo actuado es tan vital para la innovación como el aporte de la creatividad y las ideas frescas: hacen que un juego se transforme en un deporte y que una tecnología prospere y beneficie a la humanidad.

En el mundo de la libertad creativa no hay ideas buenas o malas. En el mundo de la innovación todo se prueba y el cliente juzga. Pero el cliente es un juez cruel que castiga lo que no le satisface, desechándolo y condenándolo al olvido.

El castigo es terrible pero está relacionado con un premio muy dulce. Sólo basta ver la confianza y el reconocimiento que se lleva un Steve Jobs, un Warren Buffet o un Nicholas Negroponte para aceptar que vale la pena jugar el partido de las ideas puestas en acción.

Un juego tan cruento requiere de leyes claras, aceptadas y responsables. Requiere que se acepte que el fracaso no es malo y que el éxito está construido sobre muchos intentos fallidos.

He ahí donde la política pública tiene su rol. Defendiendo al mérito, estimulando al que empieza, registrando y promoviendo mejores prácticas, castigando a quien no asume el proceso con responsabilidad.

Como ejemplo quiero dar cuenta de una institución que tenía la Grecia Antigua -que a mí siempre me ha impresionado mucho-. Obviamente, Atenas fue el primer lugar donde el proceso de conocimiento fue claramente gestionado y donde pensar e innovar no fue una excepción sino una regla.

Como dice Nietzsche: El mundo tiene héroes, Grecia tuvo sabios.

En Grecia cuando alguien adquiría demasiado poder, en cualquier sentido, tanto que podía poner en riesgo el normal desenvolvimiento de la comunidad; el ágora, es decir, la democracia directa, podía expulsarlo durante 10 años, sin mediar más proceso que el deseo de los ciudadanos.

Esta práctica, llamada Ostracismo (de Ostracon, concha que es donde se ponía el nombre de la persona que se quería expulsar), no implicaba pérdida de derechos ni de dignidad. Simplemente era un resguardo de la ciudad frente a un ciudadano demasiado exitoso.

Grandes Griegos como Arístides el sabio o Protágoras el sofista sufrieron el ostrasismo. Riesgo presente en todo momento en su sociedad y que, sin embargo no evitó que se tratara de una de las sociedades donde la gestión del conocimiento se realizara de la mejor manera.

Obviamente, no pretendo que se imponga una ley tan dura para un innovador exitoso. Pero pone el acento en los problemas que se generan las sociedades donde el éxito impone un peligro para su evolución.

La política pública no debe ser ni la gestora de la innovación, ni la jueza del éxito de ésta. La política pública debe ser la guardiana de las buenas prácticas y la defensora de un comportamiento responsable.

El éxito trae poder y el poder trae abuso. El estímulo a la innovación debe permanecer pero no degenerar en que el innovador de ayer sea el retrogrado de hoy. Eso es gestión de innovación. John Dos Passos en su libro “El Gran Dinero” realiza una semblanza de la vida de Henry Ford. La termina de esta manera:

“Henry Ford en la vejez es un apasionado anticuario. Reconstruyó la granja de su padre así como él la recordaba de chico. Construyó un pueblo de museos de antiguos coches, trineos, viejos arados, turbinas y antiguos modelos de automóviles. Hurgó todo el país en busca de violinistas que supieran tocar cuadrillas bien pasadas de moda. Compró muchas tabernas viejas a las que restituyó su aspecto original, así como los primeros laboratorios que fueron de Edison. Al comprar la Wayside Inn cerca de Sudbury, Massachusetts, hizo que la carretera que pasaba frente a la puerta fuera desviada, a fin de que los nuevos modelos de los automóviles que rugían y silbaban (el nuevo ruido del automóvil) no le molestara y reconstruyó la antigua carretera llena de pozos para que todo estuviera como en los días del coche y el caballo.”

El rol de la política pública en la gestión de innovación es, fundamentalmente, proteger a las ideas nuevas, de la autoridad constituida y del saber institucionalizado de las ideas viejas.


domingo, 23 de mayo de 2010

Los ideales de mayo

Entrando al Bicentenario me ha dado por reflexionar lo poco que hemos cambiado en doscientos años. Después de todo la Revolución de Mayo fue:
a) una revolución porteña que respondía a los interes del puerto
b) un acuerdo político entre revolucionarios ideologizados y el establishment (comerciantes contrabandistas, militares, burocratas y clerigos).

Además fue un golpe de mano oportunista a una situación externa. No fue, como la Revolución Estadounidense un grito de principios (no taxation without representation) ni como la Revolución Francesa, el asalto de una clase al poder. Fue más bien como la Revolución Inglesa, una mezcla de ideología usada como escusa para acomodar un diferente balance de intereses.

Recordemos que fueron los hermanitos Rodriguez Peña los que ayudaron a Bereford a huir con la idea de lograr el apoyo de Gran Bretaña http://es.wikipedia.org/wiki/Saturnino_Rodr%C3%ADguez_Pe%C3%B1a .

El Cabildo Abierto del 22 de mayo arrojó como resultado una junta presidida por el propio Cisneros. Podemos imaginar una revolución más gatopardista y un Saavedra diciendo que las brevas (higos, http://es.wikipedia.org/wiki/Breva ) no estaban maduras.

Recordemos, a su vez, que Moreno (Mariano no Guillermo) era el Grupo Clarín de la época con su Gazeta de Buenos Aires; que Belgrano era el consulado perpetuo de comercio de Buenos Aires (como el Moreno, Guillermo no Mariano de la época); que Juan José Paso era algo así como el Dromi del momento y que Cornelio Saavedra era claramente el representante de los militares que, como muchas veces en la Argentina, jugó de arbitro entre los intereses de los distintos sectores.

Uno lee la historia argentina desde mayo de 1810 en adelante y no puede dejar de sentir un olor a inmovilismo gatopardista. Nos invade la sensación de que los grandes discursos e ideales siempre han sido esgrimidos para ocultar y defender intereses comerciales directos e identificables con mucha facilidad de un lado y del otro.

Además, cuando uno pondera este hecho evidente con los resultados obtenidos, llega a la conclusión de que a Argentina le ha ido mejor cuando quienes eran los portadores de los intereses conversaban y llegaban a acuerdos que cuando los fabricantes de discursos encaraban políticas persecutorias amparados en alguno de estos intereses en particular.

Argentina es un país de comerciantes, industriales, trabajadores y emprendedores. Pero también es un país de teorizadores y fabricantes de conspiraciones cuyo objetivo no es el crecimiento y la mejora del país sino la virtud abstracta.

En mayo, yo hubiera estado del lado de Moreno y Belgrano, mucho más por lo que se los critica que por lo que se los alaba. Por su defensa a los intereses del libre comercio. La ideología era un argumento de abogados que trajo división y muerte.

En definitiva, toda la lucha posterior a mayo entre el litoral librecomerciante y el interior proteccionista fue zanjado luego de Caseros y hasta el Centenario a partir de un buen acuerdo entre gente de negocios.

lunes, 10 de mayo de 2010

Las soluciones en política

Luis Einaudi (1874-1961) (http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/05/10/_-02193763.htm) fue periodista, economista, senador del reino de Italia y el primer presidente de la República Italiana elegido de acuerdo a la norma de la nueva constitución. Exilado en Suiza durante el fascismo escribió una serie de artículos compendiados en el libro "El florilegio del buen gobierno".

El escrito que estoy posteándoles ahora, creo yo, que tiene una especial utilidad para los lationoamericanos que estamos sufriendo las experiencias populistas.

Habla de la dificultad de encontrar las respuestas, de lo dificil que es resolver los problemas sociales y de que, a la postre, el camino fácil es falso y nos aleja más de la resolución del problema.

Como yo veo la cosa, los que plantean el camino fácil son resentidos que buscan venganza antes que la soluciones. Son, a decir de Nietszche, las tarántulas que quieren inyectarnos su veneno, que odiemos como ellos y que bailemos su tarantela de violencia y enfrentamiento (Así habló Zarathustra, de las tarántulas, pag 105, ed Aguilar).

Los que eligen el camino tortuoso no caen en la trampa de asignar los problemas a los "enemigos del pueblo". Saben que la verdad es esquiva y que se necesitan de muchas ideas y muchas opiniones encontradas para corregir errores y avanzar en un camino que, de ninguna manera está escrito.


El camino derecho y el camino tortuoso
Luigi Einaudi

En cuestiones económicas y sociales, el camino derecho, salvo excepciones rarísimas, es falso. Sólo es seguro y, efectivamente más rápido el camino tortuoso, a lo largo del cual caen los hombres, retornan sobre sus pasos, experimentan, fallan, vuelven a probar y a veces tienen éxito. Recuérdenlo siempre: cuando escuchen a alguien que les prometa, con fácil seguridad, la solución cierta de un problema social, que les ofrezca un específico para las enfermedades sociales, que les haga ver, más allá de un temerario período de restricciones necesarias para vencer al enemigo, el adversario del bienestar y la abundancia, que les denuncie un monstruo a combatir (vg. el capitalismo, o el comunismo, o el fascismo, o la reacción etc.), para hacer triunfar el ángel y el paraíso terrestre (vg. el mismo comunismo, o el socialismo, o el corporativismo, etc.), recuerden que quien así les habla es, en la mejor de las hipótesis, un iluso y más probablemente un charlatán, y desconfíen de él. Solamente el camino largo, sembrado de tribulaciones es bueno, pues sólo recorriéndolo aprende el hombre a mejorarse a sí mismo y a hacerse digno de la meta que quiere alcanzar. (Del libro "Lecciones de política social", 1944)

martes, 8 de diciembre de 2009

No hace falta una decada

En agosto de 1943, Luis Einaudi, -quien luego sería presidente de Italia y uno de los artífices de la recuperación de la posguerra- escribía un artículo titulado “No se necesitan decenios”.

En el mismo, se quejaba de los agoreros que ponían en términos temporales la recuperación económica de su país y sostenía que las recompensas por resolver los problemas no tardan nada, desde el momento en que se liberan las fuerzas creadoras de los empresarios.

“¿Por qué muchos están desanimados pensando en los decenios de trabajo duro necesario para rehacerse un lugar en el mundo? – preguntaba Einaudi en su artículo - Porque se piensa que la recuperación, la vuelta al bienestar, son posibles solamente gracias a elementos materiales, a la formación de nuevos capitales, a los préstamos amplios de dineros o mercancías desde el exterior.”

La clave del crecimiento, sostenía Einaudi, no estaba en los bienes materiales que son importantes aunque no esenciales, sino en las condiciones necesarias para que los generadores de empresa puedan operar:

“Si los hombres pueden confiar en el porvenir; si saben que las leyes en vigor no cambiarán, sino después de una libre y larga discusión, a la que todos tienen acceso; si saben que las leyes vigentes no pueden ser modificadas por el arbitrio de un jefe, y deben ser aplicadas según la interpretación de un magistrado independiente; entonces, estén seguros que los aportes materiales para la reconstrucción del país acudirán de todos lados, del interior y del exterior.”

Son las reformas institucionales y el cumplimiento de la ley lo que motoriza el crecimiento y atrae al capital material. Con la creación de estas condiciones el crecimiento se da con facilidad y el empleo empieza a crear riqueza, sin el imperio de la ley lo único que logra el gobierno es contener una pobreza creciente a través de programas donde se reparten mendrugos.

Esta realidad lo fue tanto para Italia, como para todos los países europeos luego de la Segunda Guerra Mundial. También lo fue para la Argentina de la hiperinflación, y la regla es general para cualquier país sumido en una crisis terminal: el camino de la recuperación puede iniciarse en este instante, sólo basta ponerse a trabajar en la dirección correcta.

El tiempo no es una pasiva concatenación de minutos, no es simplemente un devenir de fuerzas ciegas que hacen que las cosas sucedan ante nuestros ojos. El tiempo es construcción diaria de la voluntad, y depende de su utilización, los resultados que obtendremos.

Tampoco se requiere de complejas ingenierías ni de enormes gestos patrióticos. Cuidémonos de los que inflan sus discursos con palabras como patriotismo, sacrificio o piden grandes esfuerzos, pueden apostar a que ningún renunciamiento surgirá de ellos.

El camino no es fácil pero no porque sea complejo. El camino no es fácil porque está sembrado de pícaros y encantadores de serpientes que buscan vendernos la fórmula mágica para la Argentina exitosa, una fórmula que, supuestamente, sólo ellos podrían aplicar de manera de convocar a todas las fuerzas reactivadoras y ahuyentar a los demonios que evitan que logremos nuestro merecido éxito.

Lo que esta crisis debería enseñarnos es que los charlatanes los pagamos con nuestro dinero y que no hay forma de crecer ni en tiempos de crisis ni en tiempos bonanza sin levantarnos todos los días y realizar nuestro aporte comprometido.

Tampoco se necesita una plétora de capital ni un ejército de capaces para poner a la Argentina en marcha. Bastan algunas reformas en los aparatos de administración del estado y en los contratos que relacionan a la gente, que aumenten su productividad y cambien las expectativas de rentabilidad de los emprendedores:

1. Una Reforma del Estado
De manera que el dinero que pagamos en forma de impuestos vuelva efectivamente en servicios: seguridad, salud, educación, calles limpias y arregladas, trámites sencillos y rápidos. Una reforma del Estado no es echar gente, ni vender la Patria; es que quienes son servidores públicos cumplan con su trabajo y que toda la sociedad pueda disfrutar de su aporte.

2. Una Reforma Tributaria

Simplificando la maraña de regulaciones, impuestos y excepciones impositivas por pocos, simples y bajos impuestos que se paguen regularmente permitiendo que las empresas ganen y crezcan para que ellas, creen empleo y empujen el crecimiento.
Es una vergüenza contar con un sistema impositivo que es fuente de corrupción y que hace que una empresa pueda ganar, solo si defrauda al fisco.

3. Una Reforma Federal
Que dé un nuevo sentido al Sistema Federal Argentino a partir reglas del juego claras que eliminen la coparticipación federal que hace que las provincias puedan repartir lo que no recaudan transformándolas en clientes del Estado Nacional y en dadoras de favores políticos para sus gobernados. Hoy la mayoría de las provincias chicas en vez de buscar crear trabajo genuino son cuevas de empleados públicos.

4. Una Reforma Laboral

Es necesario incentivar la toma de trabajadores y la disminución del desempleo a partir de leyes laborales flexibles que premien a los buenos trabajadores y castiguen a los malos. Un desempleo del 30% no se debe a cuestiones mágicas, es la consecuencia de leyes que funden a los empleadores con cargas laborales imposibles de soportar.

No se requieren decenios para que Argentina vuelva a ser la que fue. No se necesita de grandes prohombres ni desinteresados patriotas. Que cada uno piense qué pediría para ser él mismo un generador de empleo neto y un empresario exitoso; eso es: seguridad, paz interior, rentabilidad para su empresa y posibilidades de contratar personal sin fundirse en el intento.

La Segunda Guerra Mundial fue una catástrofe de dimensiones aterradoras, millones de personas murieron y incontables recursos materiales fueron dilapidados y destruidos. Pero el mundo volvió a crecer y la historia lo llamó milagro. No se necesitaron décadas, sólo entender que la producción, que consiste en hacer funcionar y cooperar lo que por sí está desunido, no es un hecho material; es un hecho espiritual. Es el milagro que genera la confianza de la gente en las leyes y el convencimiento de que existe un premio para quienes encaren empresas; un premio que no les será robado por el gobierno.-

domingo, 6 de diciembre de 2009

Cartas Liberales (I): Liberalismo y Socialismo

Querido amigo:
¿Cómo va todo por la apacible tranquilidad de la Pampa Argentina? Me imagino la buena disposición que tendrás hacia el género humano cuándo lo único que puede interrumpir tu soliloquio es el rumiar de los animales y el viento sobre tu ventana.
Todo es diferente acá en Buenos Aires. Entre el ritmo alocado de la gente, el ansia de destacarse hasta en la más nimia conversación, la vida familia demandante y la actividad pública desesperada, no sé como no estoy definitivamente misántropo; lo que si sé es que la necesidad de esconderme en mi escritorio cada vez se parece más a la hibernación de un oso gris americano.¡Sólo me falta rugir!
Entre las cosas que me han sacado de quicio esta semana se encuentra la pertinaz y metódica cantinela de las campañas políticas en víspera de elecciones. Esta gente se ha creído el cándido comentario de Goebbels y se dedica a mentir como si de ello dependiera su vida. Tal vez es así y tal vez así deba ser...
En alguna medida, el motivo de esta carta que te escribo para contarte y contarme los avatares que sufrimos, es este echarle la culpa de todos los males al liberalismo. No sé de donde ha venido a caer tan bajo una palabrita de origen tan noble y que a mí todavía (debo ser el único en este bendito país) me conmueve hasta las lágrimas. Resulta que ahora es sinónimo de corrupción, culpable del empobrecimiento del pueblo y causante de todas las persecuciones que reciben los sectores más postergados del país.

Yo sé que este tipo de estupideces debería resbalarme olímpicamente pues es solamente una palabra y ni alcanza ni lastima a todos aquellos que han construido el gran andamiaje humanista que ha puesto al hombre por encima de todas sus superestructuras opresoras.
Desde Locke hasta Berlín, los verdaderos liberales están ahí sosteniendo sus opiniones más allá de los prejuicios de los cazadores de brujos y de la represión de los estados, siempre recelosos de los avances del hombre sobre sus propias vidas.
Sucede que hoy he charlado con algunos políticos de la llamada centroderecha argentina y los sentí tan antiliberales que me pregunté en qué partido andarán sufriendo mis hermanos y cómo hacer para dar con ellos de alguna manera.
Se me ocurrió que sería útil poder delimitar el significado del liberalismo, que se podría establecer un criterio de demarcación como el que Popper había tentado hacia la ciencia. Pero que sobre todo tenía que decirme a mí mismo dónde estaba parado como liberal.

En primer lugar, quiero dejar claro que el liberalismo es un principio no una ideología. La diferencia es fundamental, porque determina la naturaleza de lo que significa ser liberal. El Marxismo, el Thatcherismo, el Falangismo son ideologías. Tienen respuesta para todo incluso para las preguntas que no se han formulado. Ser partidario de las privatizaciones puede ser una conclusión liberal a un problema o puede ser una respuesta conveniente para un político deseoso de enriquecerse o para un empresario inescrupuloso. Una ideología tiene enemigos un principio tiene corolarios que deben ser analizados y testados por la realidad.

Liberalismo y Socialismo son principios antinómicos. Existen como herramienta de análisis más allá de los intereses de las personas. Tienen que ver con el grado de responsabilidad que les cabe a los individuos dentro del entramado social. Los liberales soñamos con un mundo donde la responsabilidad individual sea la más amplia, donde los hombres se hagan cargo de sus vidas.
Los socialistas, recelosos de los individuos con más poder, creen que deben crear resortes y defensas que eviten abusos de parte de estos.

Como verás represento a la antinomia liberalismo-socialismo como un intento de resolver el problema de la responsabilidad social de la gente. Hasta aquí no hay nada perverso. Socialismo y liberalismo son principios de análisis validos y verificados en la sociedad.
Nadie (o muy pocos) son tan liberales o socialistas como para negar el hecho empíricamente verificable de que las sociedades tienen distintos niveles de responsabilidad-irresponsabilidad frente a sus pares.

La diferencia reside en el principio de donde se parte, y si lo planteamos de esta manera es tan fructífero que solo puede conducir a una solución consensuada. Ante un problema concreto el socialista planteará argumentos que apunten a acotar el margen de acción de los individuos guiándolo hacia el camino correcto. El liberal confiará en que la gente elaborará la solución y la encontrará siguiendo su camino. Tengo el convencimiento de que lo que hace que el socialista o el liberal lo sean es el pesimismo u optimismo sobre la capacidad de los individuos de alcanzar los medios para resolver sus propios problemas.
Si estoy en lo correcto, tanto liberales como socialistas deberían llegar a soluciones muy similares, porque el punto de partida de un análisis es irrelevante si éste se sigue hasta hallar la mejor solución disponible. Esto efectivamente se verifica en las democracias madura donde el juego de intereses es tan equilibrado que el debate tiene niveles elevados de racionalidad y elementos de juicio.

En nuestro país, el cual podríamos llamar “El paraíso de Goebbels”, esto no se verifica. Las reglas del juego no plantean un debate sobre los medios para resolver un problema, de hecho no existen los problemas. Hay enemigos que evitan que los buenos logren la felicidad del pueblo. Un criterio tan primitivo de análisis invalida cualquier noción de socialismo o liberalismo. Chávez no es socialista, es un autócrata que esgrime una palabra para enardecer a las masas y someter a quienes no le obedecen. Las llamadas política liberales de los 90 eran una excusa para obtener créditos y mantener un estado deficitario e ineficiente.

Obviamente, el socialista tenderá a encontrar las soluciones en un mayor numero de leyes que reglamenten el funcionamiento del tejido social y una participación más activa del estado.
El liberal en contraposición, confiará más en la actividad de los privados y en la espontánea respuesta social.
Lo importante es que tanto liberales como socialistas sean democráticos, es decir respetuosos de las posiciones del otro y ansiosos por hallar la mejor solución posible.
Socialismo y liberalismo es mucho más de lo que nos ha tocado en suerte a los argentinos. Por desgracia, en vez de esos principios se nos ha dado mucha, pero mucha riqueza material...

sábado, 21 de noviembre de 2009

e-commerce

Seguramente muchos de ustedes pensarán que estoy exagerando o tratando de alagarlos en excesos si es que llegara a afirmar como lo voy a hacer que el e-commerce significará una revolución mundial similar a lo que fue el descubrimiento de América.

Sé que algunos de ustedes estarán de acuerdo con esto, son los que se han internado en el comercio electrónico con la vocación de un adelantado, y, ya saben cómo el mismo está cambiando, no sólo al mundo que conocemos, sino también al que vamos a conocer.

En nuestra Ciudad contamos con muchos adelantados como ustedes, son los emprendedores porteños que cada día se empeñan por innovar, explorar nuevos caminos y extender nuevos mapas. Hablando de mapas, volvamos a América.

El descubrimiento de América significó muchas y muy distintas cosas; nuevas culturas, de productos y servicios desconocidos, la creación de empleos, el estimulo a la investigación y el desarrollo a partir de los retornos reales o imaginarios que prometía, etc. Pero por sobre todas las cosas que produjo o prometió producir: significó una prueba contundente de lo que puede hacer un hombre con una idea en un contexto estimulado.

El descubrimiento de América se originó en España, no en Italia, ni en Francia ni Alemania. Y se dio en España por Portugal. Más específicamente, por Enrique el navegante, quien fue uno de los primeros gobernantes de la Europa moderna en estimular los emprendimientos marítimos en busca de nuevos mercados.

España se sentía competidora de su vecino, en consecuencia, cuando un audaz navegante genovés les presentó un proyecto para equiparar su gloria, logró casi de forma inmediata, encontrar sus fondos ángeles..

Colón pudo haber fracasado, como tantos proyectos fracasan en la historia. Pero tuvo éxito. Y este éxito significó una inspiración religiosa para una miríada de aventureros y fue ese ejército de Drakes, Smiths, Cortes, Valdivias, Mendozas, etc, quienes cambiaron el mundo. Es decir, otros emprendedores que no quisieron perderse la oportunidad.

Internet fue un proyecto científico, pudo haber sido visto como una herramienta universitaria o de intercambio de investigación. Pero hubo un grupo de jóvenes que pensó que también podía ser un mecanismo de desintermediación, un canal comercial potentísimo que destruyera los costos de transacción. Hubo Aols, Ebays, Amazons convencidos que se podía crear riqueza con internet.. Y abrieron la puerta a un mundo que, como América nos está dando muchísimo, pero nos promete todavía muchísimo más.

No quiero profundizar sobre las características del comercio electrónico del cual saben más ustedes que yo, solo quiero hacer notar cómo cada descubrimiento fue abriendo nuevas cualidades del mismo y descubriendo un mundo que se va enriqueciendo a medida que avanza el tiempo.

Primero se lo vió como un fabuloso canal de distribución que, prácticamente pulverizaba los costos de producción y permitía un eficiente funcionamiento del mercado. Luego, se descubrió que está masividad permitía conocer opiniones que superaba lo muestral y que se conocían en tiempo real. Se empezó a construir información y luego a edificar una gran feria global con todo lo que tenían las ferias medievales. Lo interesante de estas nuevas ferias virtuales es la aglomeración de personas y las altas posibilidades de intercambio de contenidos, información, comercio, vida social, opinión y verificación.

Ya vendrán los políticos a querer armar políticas públicas sobre cómo debe hacerse el comercio electrónico. Pero ningún sello gubernamental podrá superar el espíritu y el optimismo de los pioneros del comercio electrónico quienes aún hoy pueden sostener que el mejor reconocimiento de sus logros está en la satisfacción de sus clientes.

Ellos han dado fuerza de realidad al capitalismo y sentido de aventura al espíritu emprendedor. Ellos y ustedes están cambiando el mundo.

Discurso de Shimon Peres al inaugurar seminario economico

AJN.- El siguiente es el discurso completo del presidente de Israel, Shimon Peres, al inaugurar el Seminario Económico “Oportunidad de Negocios, Comercio e Inversiones entre Argentina e Israel”.


Muchas gracias ministro Taiana por esta presentación tan positiva. Permítanme decir hoy no hablaremos sobre la coordinación económica y de la relación que existe sino sobre el futuro, por que el futuro está pasando a ser el verdadero actor del nuestros tiempos. Dos cosas perdieron importancia, una el pasado y otra la tierra. La gente dice que no quiere cometer nuevamente los errores del pasado. Pero el pasado fue el mayor de los errores de nuestra vida. Durante demasiado tiempo estábamos ciegos, no podíamos ver, no podíamos escuchar. Cual es el sentido de volver atrás. Lo que estamos haciendo es luchar contra la ceguera del ayer para poder descubrir el potencial del nuevo día.
El segundo es la tierra, desde que el momento en que la ciencia reemplazó el valor de la tierra como fuente de ingresos, todas las normas y convenciones perdieron su significado. El mundo hoy es global no por una nueva ideología sino por una nueva fuente de vida. La ciencia nos obliga a ser globales. No podemos colocarle límites al conocimiento, los científicos pasan por aduanas y nadie puede rastrear lo que tienen en su mente y la sabiduría misma, y no sólo es que el mundo es global sino que al mismo tiempo el mundo paso a ser menos individual, hoy un hombre o dos hombres pueden construir una compañía del tamaño de una nación sin guerras, sin explotar a nadie.
Fíjense en los amigos a nivel global, pueden construir una compañía mucho más importante que muchas otras, no mataron a nadie, no explotaron a nadie, las condiciones que les están ofreciéndoles a sus trabajadores son mejores de las que puede solicitar cualquier sindicato. De modo que con personas a título individual, sean de donde sean, podemos traer enormes compañías que abarcan todo el mundo y ya no hay una economía nacional sino que existe una economía global. Solo resta la política nacional, de modo que debemos pensar en el futuro y se que las personas prefieren recordar en lugar de pensar, pero lo bueno es olvidar y recordar sólo las cosas buenas.
Yo los instaría no a recordar sino a imaginar, a predecir el futuro. Cual es la importancia del futuro para nuestros hijos. Cuantas personas mató Napoleón, mató suficientes, si queremos ver los detalles podemos verlos en Internet, pero eso no es importante.
En cambio yo quisiera que tratemos de ver que modo de vida vamos a regir. Israel es un país pequeño, sin demasiadas tierras y demasiada agua. Ustedes tiene mucho agua y eso me pone celoso. El mundo está más rico en relaciones públicas, en nuestro caso tenemos más relaciones públicas pero ustedes tienen más agua.
No tenemos demasiados recursos, como el petróleo u oro, pero entonces debemos confiar en nuestras fuerzas y por ello cada vez estamos pasando a ser más auto céntrico, líder en innovación. No es el gobierno sólo, ni miembros de distintas organizaciones sino muchas personas en forma individual crean compañías.
Quiero comentarles algo sobre los judíos. Yo, si me preguntó cual es el mayor aporte del pueblo judío al mundo, yo diría que es la insatisfacción. Un judío no puede estar satisfecho. Estar satisfecho es perder su naturaleza judía y también tiene que ver con la creatividad. No nos gusta nada, entonces todo el tiempo estamos invirtiendo, invirtiendo por algo nuevo, y por eso es que tenemos el número más importante de científicos por kilometraje cuadrado y cómo no tenemos tantos kilómetros tenemos tanta densidad de científicos y estamos pensando en el futuro.
Según preveo habrá seis industrias en el futuro, que van a ser más fuertes que la informática, que la electrónica. Se las menciono brevemente: una es Intel, es decir la capacidad de plantar cuerpos dentro de nuestro cuerpo, células madres. Nosotros pensamos que hoy en día somos número uno en ese campo en el mundo, ya hicimos el corazón de las células madres de nuestra propia piel que eventualmente va a pasar a ser parte de cuerpo, no serán artificiales y en muy corto tiempo habrá avances y esta muy probablemente pase a ser la industria más importante del mundo. Por supuesto a todos nos gustaría tener un repuesto del cerebro o un reemplazo para nuestro comportamiento y conductas.
El segundo campo, en mi juicio, va a ser la educación, la forma de enseñar, y hay un problema entre los docentes y los estudiantes por que ocasionalmente los estudiantes están mejor informados que los docentes, pregúntenselo a vuestros hijos y ellos se los van a contar. Los maestros dejaron de aprender hace 4 ó 5 años y en los últimos 4 ó 5 años surgió un nuevo mundo, y el joven que tiene una unifon o Internet en su bolsillo, sabe que todo es nuevo y los docentes aún no.
De modo que al estudiante el docente le parece aburrido y se enoja o poco, y el docente trata de aplacar la mente de los jóvenes en lugar de alentarlos, pero debería haber una ocasión agradable y no existir tensión entre ellos y permitirles el estudio. En lugar de darles una conferencia sobre San Martín podrían hacerse hermosas películas sobre él, donde los niños se sienten y tengan una relación interactiva, aprendan de una manera placentera. Yo creo que la mayoría de enseñanzas tendrían que darse en forma de películas, como si se mirara la televisión, o por ejemplo, podríamos hacer nuevos dispositivos no sólo computadoras. Cuando uno habla de computarizar, las computadoras son solo el 15% de la historia, hay fabricas electrónicas en la imaginación y todo está pasando a ser mucho más cerebral que material, por ejemplo el ejército hoy ya no se organiza en la escuela básica, en primer grado. El ejército se forma en la universidad, no hay un choque entre tropas sino un choque entre cerebros, no el soldado que va con su rifle y dispara. Un soldado ya en la niñez cuenta con acceso a Internet, conoce mucho sobre electrónica y lo que vamos a hacer en Israel ahora es convertir el ejército a la universidad. Los soldados sirven 3 años y en esos 3 años todos ellos tendrán un reconocimiento académico, un título académico universitario, de modo que el ejército va a estar en un campus donde va a recibir formación, educación y esto nos estará ayudando a escapar de la organización rutinaria de la enseñanza, que es muy antigua y muy burocrática.
El tercer punto, y aquí llegó a la Argentina, es la cuestión agrícola. No es que la agricultura ha desaparecido, es muy importante pero ya no depende tanto de la tierra, ni del agua, ni del trabajo. Generalmente la agricultura era un joint venture entre el Señor de los Cielos y el agricultor en la tierra. Uno de los socios era un tipo que cambiaba mucho de estado de ánimo, y si se enoja ya no manda lluvia, es un buen tipo D’s, pero D’s mío tenerlo como socios en la cuestión agrícola, mi D’s no es muy auspicioso, entonces hay que dar subsidios a los pobres agricultores y esto es costoso.
En Israel hemos decidido que vamos a rezar a D’s pero que como socios mejor somos socios de la ciencia. Hoy la agricultura en Israel es de alta tecnología. Poca tierra, poco agua, pero con esos recursos tenemos el 95% de una agricultura exitosa. Podemos incrementar el rendimiento agrícola 30 veces.
Hablamos, discutimos con nuestros vecinos, nos dicen ‘tierra, tierra. Pero no, nosotros decimos rendimiento, rendimiento. Si de una hectárea sacamos el rendimiento de 30, es como que hemos agrandado la tierra y no lo podemos hacer. Cómo lo hacemos, bueno lo hacemos con la cuestión del agua.
Como ustedes saben el agua es el ítem de más presión en el futuro. Del cien por cien del agua disponible en el mundo (lagos, ríos, lluvia, agua histórica, lo que sea) sólo el 1% es agua potable, el 99% es casi veneno. Millones de niños mueren por que no tiene agua fresca. Uno no puede introducir o presentar un tratamiento médico, aún la lucha contra el SIDA si se carece de agua fresca, es condición sine qua non, de modo que hay que producir agua fresca, saludable para poder usarla.
Ya saben que uno se queja del otro y se equivoca, ¿no?, por ejemplo nos dice a nosotros que si queremos tener tomates hay que pagar los tomates, pero si uno quiere agua fresca o buen agua no se paga, entonces hay que tener cuidad con los tomates pero el agua fresca, el buen aire, eso no. Entonces yo vengo de la parte socialista, si me preguntan a mí cual es la meta del socialismo hoy, yo diría la distribución de agua y aire fresco, si nos falta esto la gente no puede respirar si no tiene aire.
Entonces que hacemos con el agua, en primer lugar la ahorramos. El agua que ahorramos es la más barata y la mejor. Lo hacemos con irrigación, que ya se que ustedes conocen muy bien, nos ahorra algo así como el 30% del agua y en segundo lugar, la segunda dimensión es el control electrónico del agua, para decirlo en forma sencilla, ponemos una computadora, la computadora en el árbol, la computadora mide la sequedad del árbol, la cantidad de agua que el árbol necesita, lo suficiente pero no para quedar borracho con agua, y ahorramos un porcentaje importante del agua subterránea. De modo, ahorramos un 30%, el 60% de esa agua es como la más barata que tenemos.
Después tenemos una tercera instancia, los agricultores viven en las aldeas y la gente se está yendo a las ciudades. La irrigación de los campos y la irrigación de las ciudades son dos cosas diferentes. En el campo uno puede irrigar 24 horas por día y en las ciudades solamente 8 ó 10 horas se riega y las tuberías, los caños, no están bien construidos para una distribución equitativa.
Y luego tenemos un cuarto sistema, que es el reciclado del agua. Se recicla toda el agua una vez, ahora dos veces y hasta tres veces, entonces uno re usa, vuelve a usar el agua y es agua fresca, y bueno eso es muy barato y el precio cae.
Y luego seguimos más adelante y decimos, a ver busquemos verdura, busquemos naturalezas que no consumen mucha agua, podemos elegir frutas que sean muy económicas en demanda de agua y podemos introducir nuevas semillas……., que nuevamente es algo bueno y nuevamente estamos viendo la distribución del agua, esto hay verlo: las tuberías son viejas, los caños estuvieron hechos con una planificación equivocada y el agua se empieza a evaporar, directamente se evapora el agua, entonces se puede recolectar el agua del aire, del cielo, de donde sea, y todo esto se está transformando en una industria enorme. Me parece que ya dentro de los próximos 10 años la industria del agua va a llegar como a 400 millones de dólares en el mundo.
La cuarta industria es la energía solar o energía alternativa, como ustedes saben el procedimiento es problemático, en primer lugar no se produce, se descubre, todo tiene que ver con la suerte. Muchos judíos se quejan, por qué Moisés no le enseño a los judíos a cultivar en Arabia en vez de Palestina. Me parece que si uno llega a un lugar con petróleo va a ser tan inteligente como los árabes y va a tener muchísimos recursos y va a ser imbatible. Pero ahora con los cerebros, con las manos, con la moral nuestra economía, que es una economía sin petróleo. Hay dos tipos de economías, las economías santas como la nuestra, somos una santa economía y economía con recursos. Como nosotros no tenemos recursos hay que cree en la santidad.
Bueno hay que ingeniárselas para poder tener un medio de vida a partir de esta economía de la santidad. La moralidad es la sabiduría. No solamente se trata de enseñar o adoctrinar. Mi maestro Ben Gurion me decía: el mayor nivel de inteligencia es el código moral, de modo que la moral es sabiduría no solo moral; y me parece a mí que vamos a buscar nuevas fuentes. Bienvenido el sol porque tendremos la energía de la tierra: el petróleo y el cielo por que tenemos el sol, entonces hay una cuota de energía solar que es suficiente para darnos energía para todo el mundo en el año completo. Hay que saber tratarlo al sol y pronto lo vamos a poder hacer. El sol es permanente, en segundo lugar es apolítico, no es miembro de la Liga Árabe ni es musulmán, esta abierto a todos.
El sol no te enloquece como aloquece el petróleo, miren a los líderes del petróleo (……..) y dicho sea de paso yo lo respeto mucho a Chávez, en algunas cosas estoy muy de acuerdo, por ejemplo no tirar del botón en la cadena por que ahí se desperdicia agua o que un yacusí es antisocialista, estoy de acuerdo, hay cuestiones básicas en que estoy de acuerdo pero en el resto me parece que los judíos tenemos mejores líderes, no es solamente cuestión nuestra, se dice que es un (…) que se influencia en el dinero que tiene (….) El petróleo corrompe, es una contaminación de nuestra vida.
Y luego lo que también quiero mencionar es la energía interior. En el futuro no habrá muros entre la gente porque no habrá guerras, porque las guerras tienen que ver con la tenencia de la tierra, de las riquezas y eso no tiene sentido, no justifica derramar sangre.
Miren lo que pasó en Argentina, un sistema loco, centrista, que mandó matar miles de personas e hirió miles de personas, judíos, no judíos, todos inocentes y ahora el que lo hizo es el ministro de Defensa de Irán, el que mando a matar toda esa gente que murió. Se imaginan ustedes que podrían confiar en él con la posibilidad de tener una bomba nuclear. Entonces hay que pelear, hay que luchar contra el terror. Todos tenemos que ir contra el terror.
El terrorismo tiene que ver con la droga, no es solamente ideológico. El terrorismo viene con el fanatismo y hay que defenderse, nos tenemos que defender de los terroristas con la tecnología. Por ejemplo en Israel tenemos un sensor pequeñito que uno puede poner en un hotel, en una escuela o en el campo y que nos informa sobre la entrada de gente peligrosa o uno puede usar la tecnología en la vestimenta y defenderse con esto. El material tecnológico es cien veces más fuerte que el acero, pero pesa una sexta parte del acero. Una cosita pequeñita sirve para defender al soldado, le advierte, lo calienta cuando hace frío, lo refrigera cuando hace calor, eventualmente brinda respuestas médicas, tiene un efecto lotus, es decir que se auto limpia, es autolimpiante y con seguridad, todo el mundo en el futuro tendrá vestimenta con la analotecnología porque cambia el color cuando uno quiere, así que futuro que tenemos adelante. No es solamente una nueva tecnología, es una nueva forma de vida.
Y finalmente, como ustedes saben hay aviones sin piloto y creo que en Córdoba se empieza a fomentar este tipo de industria. Nosotros comenzamos, somos un país pequeño y la industria fue un inicio pequeñito y hoy en día es una de las industrias más importantes, pero pasamos de la aeronáutica al espacio y pensamos que tenemos una ventaja sobre Estados Unidos en cierta forma, y es que Estados Unidos necesita satélites estratégicos no para controlar el mundo, nosotros somos más provinciales, más localistas, no tenemos los medios, entonces nosotros fabricamos satélites tácticos y todo - dicho sea de paso – se puede usar en forma militar pero también desde lo civil. Hoy los satélites pequeños sirven para la comunicación, para la salud, para tantas cosas. Hoy construimos satélites a partir de 100 gramos, con 100 gramos de peso. Estados Unidos, obviamente lo puede hacer pero no les interesa la cuestión táctica, a nosotros nos interesa.
En todos estos dominios y campos que he mencionado, Argentina e Israel pueden cooperar, ese es el futuro. Estamos abiertos tanto como ustedes quieran. Nosotros consideramos a la Argentina un país con una tradición, con cultura, con gente capaz. No hay razón por la cual no puedan convertir a la agricultura en agricultura de alta tecnología y transformar su naturaleza y esto es lo que venimos a ofrecer. Esto significa un grupo de industriales y empresarios israelíes que están aquí con un objetivo específico. Yo estoy seguro que ustedes verán que como somos pequeños no podemos hacer cosas de grandes países pero hacemos cosas pequeñas y sacamos la ventaja, cosa que puede ayudar a la tierra, a la gente y creo yo que este seminario es el principio. Gracias, muchas gracias

sábado, 24 de octubre de 2009

Sobre el Distrito Tecnológico (Una respuesta hacia 'Dad' a pedido de 'Son')

Me gusta cuando plantean cuestionamientos sobre cómo está pensado el proyecto de promoción de la industria TIC. Me gusta cuando son válidos porque nos permiten corregir estrategias y me gusta cuando tienen un origen ideológico porque nos permiten chequear conceptos.

Si me viera obligado a resumir el artículo del papá de @cookief en 140 caracteres diría; “El proy del dt es una idea pero no alcanza atraer empresas con premios fiscales. Hay q sumar a los científicos, tener planificación previa detallada e interactuar fuertemente con los vecinos. No es un negocio”.

Me pasé un poco pero supongamos que lo puse en dos twits.

Siento que acuerdo en las preguntas y discrepo en las respuestas.

Estoy de acuerdo en que estos proyectos con compromiso geográfico sólo puede funcionar bien con el apoyo de los vecinos. Languidecen sin los vecinos y mueren contra los vecinos.

También estoy de acuerdo en que no debe ser un negocio inmobiliario; en que tiene aristas de infraestructura y que la pata educativa es la más critica.

Hay un punto más que 'Dad no menciona pero que hay que soslayar; la seguridad. El Distrito Tecnológico va a ser un lugar seguro o no va a ser nada.

Vamos a las discrepancias.

La primera discrepancia fuerte es que esto no debe ser un negocio. Yo creo que sí. Yo creo que tiene que ser un buen negocio para los vecinos, para las empresas, para las inmobiliarias, para los emprendedores y para toda la ciudad.

Disculpen mi sesgo de economista pero en mi profesión, vemos -como dijera Steven Levitt- todas las acciones como respuesta a incentivos. Y qué es reaccionar a un incentivo sino hacer un buen negocio.

Hace mucho tiempo que el término 'negocio' es una mala palabra en Argentina. Por eso los gobiernos no promueven los negocios y se dedican a hacer negociados.

El objetivo del proyecto es que la gente (no los gobiernos) construya un barrio donde se pueda trabajar, estudiar, vivir y divertirse. La gente tiene que tener un incentivo para que suceda y la lógica del proyecto se dispara desde las empresas de tecnología. No es un proyecto inmobiliario. No habría nada de malo en que lo fuera, pero no lo es. Es un proyecto de desarrollo TIC.

Tiene dos antecedentes directos: @22 en Barcelona y Porto Digital en Recife. Estos dos han sido, y así lo reconocen, Desarrollos Inmobiliarios. El incentivo estaba dirigido al negocio de la tierra. El proyecto de Parque de los Patricios direcciona el estímulo a las empresas de tecnología de manera que ellas lideren el proceso de creación de valor.

Las empresas de tecnología van al distrito porque es negocio. Al buscar lugares en el Distrito, disparan un negocio inmobiliario. Esta transformación inmobiliaria mejora el barrio haciéndolo más atractivo para vivir lo que atrae a los jóvenes que trabajan en estas empresas. El aumento de la población tracciona un negocio de servicios que mejora las áreas comerciales. Los vecinos se ven beneficiados con un mejor barrio, con más vida, mejores servicios y con una casa que ahora vale más.

Obviamente, esto no es automático, ni fácil, ni inmediato. Requiere gestión.

Uno de los temas claves que queda fuera de esta lógica de negocios es la educación.

No hay Sillicon Valley sin Stanford. Ésta podría ser una máxima que se repita en cada intento fallido por articular un cluster tecnológico. Se necesita la pata educativa. Es aquí donde la ciudad empuja un proyecto desde el gobierno con la ayuda de las empresas para atraer a la educación.

El proyecto del CMT (Centro Metropolitano de Tecnología) busca crear en dos manzanas que pertenecen a la Ciudad de Buenos Aires un lugar emblematico donde concurran la academia, las camaras empresarias y el gobiernos para generar los bienes comunes que la industria necesita.

Este lugar es un centro de promoción, difusión y servicio.

Otro punto de discrepancia es que hay que acercarse a los científicos.

Emiliano Kargieman en el último Garage Lab dijo algo que me impresionó: "La revolución TIC no la hicieron los científicos. La hicieron estudiantes de negocios a partir de los descubrimientos científicos: o sea, la hicieron los emprendedores".

ENIAC y Fermiac pueden haber sido producto de Fermi y Von Neumann pero Microsoft y Apple fueron creadas por Gates y Jobs.

Creo que no hay que excluir al Conicet en el proyecto, pero va a ser clave y es un factor de éxito que los emprendedores vayan al distrito.

Por eso hay que sumar toda la movida emprendedora a Parque de los Patricios, apoyando los Ignite, Palermo Valley, Garage Lab, Mujeres On Line, Barcamp' que aparezcan y escuchándolos mucho.

No nos vamos a acercar a los científicos. Nos vamos a acercar a los emprendedores.

Pasemos ahora al tema de los vecinos. Los vecinos viven actualmente en un barrio deprimido, con escasa densidad de población y sin industria. Rodeados de depósitos y camiones que afean, molestan y destruyen el patrimonio del barrio.

Frente a esta realidad les estamos proponiendo que trabajemos juntos para sustituir la industria del barrio de los camiones a las computadoras.

El barrio no nos cree (¿usted nos creería?) pero se muestra esperanzado. Por ahora es todo lo que necesitamos. Cada empresa que se instala es un mínimo acto de fe que recuperamos.

Marcelo Weschler de Tao IT nos decía: la gente del barrio nos toca el timbre y nos dice que nosotros somos lo mejor que les ha pasado en los últimos 20 años. Un testimonio puede destruir mil teorías.

Le toca el turno a la infraestructura, el transporte y la seguridad. Prometo brevedad.

El DT cuenta con un subte, el H, que ya llega hasta Caseros y Jujuy y que tiene en construcción tres estaciones a inaugurar en diciembre de 2011. Corrientes y Pueyrredon, Parque de los Patricios y Hospitales (la del Churruca). Se puede acceder a él con un colectivo desde cualquier punto de la Ciudad de Buenos Aires y su vértice sur está a dos cuadras del Puente Alsina segundo acceso más importante de la zona sur del conurbano.

Metrotel está actualmente tendiendo un anillo de fibra óptica de 72 pelos alrededor del distrito y ya llegan Fibertel, Telmex y Telefónica. Global Crossing e Iplan están desarrollando sus propios planes.

El hecho de que el subte lo cruce en diagonal garantiza potencia eléctrica redundante. Es una zona que no se inunda (se inunda más allá) es decir tiene un buen pluvial. Las cloacas han sido diseñadas, al principio del siglo XX para soportar la actividad industrial.

Para cada empresa que se instale se elaborará un plan de seguridad específico que, como una red, irá dotando de seguridad a todo el barrio. Ya se han instalado 6 cámaras de seguridad.

Un pensamiento final. Este proyecto está pensado más desde una perspectiva como la de Ilya Prigogine que la de Oskar Lange.

No quiero alargarme demasiado. Para quien esté interesado estamos haciendo más de tres visitas todas las semanas. Ya hay más de veinte empresas que eligieron crear en un lindo barrio porteño, cerca del cielo y lejos del ruido. Y para el que le guste la pizza... está El Globito.

domingo, 13 de septiembre de 2009

La Declaración de Autonomía

Tener la premiere de los indicadores que año a año prepara Agustina Lonardi junto al equipo de la Fundación Libertad, significa un privilegio que aprovecho para reflexionar sobre nuestro federalismo.

Es notable que un país que vivió una guerra civil de más de 20 años para decidir entre un modelo federal y otro unitario haya caído de una forma tan patética en el cinismo de la palabra.

El fin del gobierno del primer periodo Kirchner y el comienzo del segundo, marcó el punto más alto en el retroceso del federalismo en la Argentina. Superpoderes, aumento de retenciones dos veces durante una misma cosecha y sin ley de coparticipación. Los recursos administrado por el gobierno nacional alcanzaron el 80% de la totalidad de los recursos del sector publico.

A este hito hay que sumarle la mayor presión tributaria de la historia de la Argentina y tendremos el cuadro completo del grado de poder económico que acumuló Kischner hacia principios de 2007.

Salvo la ciudad de Buenos Aires, ninguna recaudación de alguna otra jurisdicción llega al 50% de sus ingresos corriente. No es de extrañar que, incluso las supuestamente opositoras Santa Fe y Tierra del Fuego se alinearan a los designios del poder central.

Entonces sobrevino la resolución 125. Y el sector productivo más moderno de la argentina, aquel que nunca tuvo subsidios, que permanentemente ha tenido que lidiar con precios internacionales fluctuantes y con gobiernos insaciables, encaró una epopeya institucionalizadora que obligó a la clase política, la supuestamente dirigente, a alinearse detrás de él.

Desde entonces la argentina vivió una guerra de desgaste que finalizó el 28 de junio con la derrota del poder central en las urnas.

Nestor Kirchner ha sido derrotado, pero el modelo centralista pseudo-federal que lo precedió sigue incólume y corre riesgo serio de continuar una vez que el haya abandonado el poder.

Esto es así porque el sistema desde el punto de vista de los incentivos que lo dominan es estable. El gobierno central se hace de los recursos y los reparte a las provincias con discrecionalidad. Obviamente, para el gobierno central esto es virtuoso, ya que cada partida es una herramienta de subordinación para propios y extraños.

Pero lo notable es que esto también funciona para las provincias quienes en tiempos de bonanza recibirán lo suficiente siempre y cuando respondan con sumisión. Y en tiempos de escasez dejarán que el costo lo pague la caída del dictador de turno.

Los gobiernos provinciales pueden ser irresponsables, ya que toda la culpa recae en quien discrimina el gasto. Intentar rebelarse significaría encarar reformas, formular políticas, reclamar cambios, modificar tributos, pedir sacrificios, pagar costos. Y nada es más pavoroso para un gobernador que tener que pagar costos.

De todas maneras la rebelión no parece una alternativa para la hiperracional evaluación de un político argentino. El político argentino es un sobreviviente que sabe que la audacia es internarse en mares poco amigables para sus frágiles embarcaciones.

Se avecinan tiempos de mala. A la recesión que tristemente intenta ocultar el Indec hay que sumarle la casi obligada baja en las retenciones que sobrevendrá como tributo a quien lucho su guerra. Ya sin superpoderes el gobierno quedará a merced de la lucha corporativa que, dura en tiempos de abundancia, es inclemente en épocas de crisis.

Arreciarán los reclamos sindicales, los pedidos de devaluación de los sectores que vayan perdiendo competitividad, los rojos presupuestarios y la creatividad contable. Lo que no aparece en el horizonte es un reforma tributaria que de nueva vida al federalismo.

Está faltando una declaración de autonomía de las provincias. Y esa declaración debería sostenerse en el manejo de sus propios recursos, en la madurez de hacerse cargo de la recaudación.

El año pasado tuve la oportunidad de visitar Gipúzkoa. Y en una muy interesante entrevista con un diputado me contó como todo su movimiento nacionalista había nacido a partir de que el gobierno de Madrid le había revocado sus fueros. Esto es, el privilegio de los países vascos para recaudar sus propios impuestos.

El sistema de coparticipación devalua al federalismo y los superpoderes y la concentración tributaria son su certificado de defunción. Las provincias recuperarán su autonomía sólo si se hacen cargo de su responsabilidad tributaria.

El una decisión que requiere cierto grado de coraje porque la responsabilidad del gobierno empieza a caer en cada provincia, pero como alguna vez dijo Albert Camus; “no hay azar en elegir lo que a uno lo deshonra”.